martes, 22 de marzo de 2011

VIII- desconocidos



Estaba vestida con un vestido blanco, descalza y con el cabello suelto en una habitación blanca hermosa, puertas de cristal altas, una pintura en la pared derecha, me acerque a observarla y era hermosa, corazones dibujados, zafiro, esmeralda como mi collar, rubí y Onix todos corazones hermosos. Sentí una brisa fría que me voló el cabello hacia la frente, me lo quite de la cara con la mano derecha y voltee hacia la ventana.

vi a una chica, de mi misma estatura reflejada en el cristal de la puerta corrediza, con el cabello largo hasta la cintura, rubia con ojos azul zafiro justo como en la pintura y con un collar colgando del cuello idéntico al mío, zafiro en forma de corazón.

¿Quién eres?-pregunte sin poder mirarle el rostro completamente, solo veía su mirada fija hacia mi-

Ella no respondió, solo se limito a mirarme, subió su mano izquierda y la poso sobre el cristal. Yo me iba acercando involuntariamente, mis piernas se movían solas hacia ella. Justo cuando llegue hacia en frente del cristal, vi claramente su rostro, era idéntica a mi, como dos gotas de agua se podría decir, su respiración se marcaba en el cristal, ella no decía palabra alguna, solo me observaba a los ojos como si estuviera igual de sorprendida que yo al vernos.

Giro la cabeza para mirar hacia atrás y yo trate de observar hacia donde miraba. Vi una mujer que se acerca hacia ella alta de cabello negro  pero a medida que se iba acercando se veía amatista oscuro y brillante, lacio hasta la mitad de la espalda, con ojos amatista brillantes, tez blanca. Se acerco hacia la chica detrás del cristal y miro hacia la izquierda, observe hacia donde ella miraba y vi a un hombre que se acercaba se detuvo justo al lado de la mujer  y me miro fijamente sonriendo, su sonrisa era justo como la mía tenia los ojos  verde esmeralda, justo como mi collar, tez blanca, cabello marrón como el mío.

Se tomaron de la mano y me miraron con esa mirada tierna, y la mujer dijo unas palabras que escuche claramente  ‘’esmeralda, hermosa como una gema, intensa como el color, mi niña del alma’’ sonrió tiernamente sin quitarme la mirada de encima.

El hombre se acerco justo al lado de la chica junto a la mujer, yo me moví hacia ellos el se agacho hacia mi, saco su collar de adentro de su camisa y me lo mostró, era idéntico al mío, esmeralda como sus ojos y puso su mano izquierda sobre el cristal, no pude evitar  juntar la mía como la suya, fue algo natural, siento como si los conociera, pero no se quienes son. El solo dijo ‘’mi gema hermosa, ya has crecido mucho’’ y me dijo en señas ‘’Te Amo’’  mire mi collar y estaba brillando intensamente, mi cabello estaba por mi cintura y era plateado, me reflejé en el cristal y mis ojos estaban verdes intensos como mi collar, no lo creía. Me volví hacia el para mirarlo pero el estaba mirando hacia su izquierda; lo que hizo que yo también mirara hacia allí y lo vi, era el como siempre lo había viso.

Mi Anderson, vestido de blanco igual que todos, con sus ojos verdes intensos me observaba mientras sonreía, las lagrimas caían de mis ojos sin yo poderlo evitar, sonreía sin dejar de mirarlo.

Lo siento Anderson, te necesito, ya no se que soy sin ti. Vuelve por favor-dije con la voz quebrada.

Cruzo el cristal y me abrazo diciendo ‘’todo va a estar bien, es tu momento. Te amo esme’’- beso mi frente y volvió hacia detrás del cristal sin dejar de mirarme fijo-

Te  cuidaremos -dijo el hombre junto a el , acercándose hacia la mujer-

No! –dijo la chica- tu debes morir, no mereces vivir después de lo que hiciste, haz traicionado la familia.

¿Familia?, ¿Quieres decir que ustedes son mis…padres?- ya cuando quise volver a verlos ellos se habían ido junto a Anderson-

Papa, mama, Anderson !!!, vuelvan – les gritaba golpeando el cristal tratando de entrar, pero todos mis esfuerzos eran en vano-

La chica sonrío malévolamente y me dijo:

Ellos traicionaron y pagaron por lo que hicieron. Ahora te toca a ti.

¿Quién eres y que te hice?- dije sin fuerzas para gritar-

Pronto me conocerás, todavía no esta lista para la verdad- dijo la chica sonriendo, se dio media vuelta y se fue-

No te vallas!!! , ¿De que hablas?, mama, papa, Anderson vuelvan. No se vallan- gritaba sin fuerzas-

Mama….

Eclipse despierta, despierta, es una pesadilla- cuando abrí los ojos vi a Dante asustado mirándome-

¿Dónde están?, ¿donde se fueron?- me levante  de la cama sorprendida, lastimándome las costillas, gemí del dolor  y me toque la herida, caí al suelo arrodillada en cuestión de segundos-

Dante no perdió tiempo, brinco de la cama y me cargo en sus brazos diciéndome     ‘’todo esta bien, estas conmigo, fue solo una pesadilla’’ lo mire fijamente a los ojos  y dijimos a la par:

Tus ojos- sin dejar de mirarnos-

Me llevo hacia el espejo de la habitación y cuando nos vimos, nos quedamos sin poder hablar, sus ojos eran negros como el Onix y los míos verdes esmeralda.

Pasó menos de un segundo y volvieron a la normalidad. Yo no lo creía, sentí que las piernas me fallaron y me desplome en segundos, justo cuando caía vi el semblante de esa chica de ojos zafiro y el resplandor de su collar justo detrás de mi.
Cuando desperté estaba recostada del pecho de Dante en mi cama, Isa estaba junto  a nosotros observándome la herida, tenia el vestido abajo por lo que mi sostén estaba al descubierto, me sonroje y mire a Dante, pero el estaba mirando hacia  otro lado para evitar incomodarme. Isa se apresuro en ponerme las vendas otra vez y subirme el vestido.

¿Qué paso aquí?- dijo ella mirándonos- ¿otra pesadilla?

Si, vi a mis padres o creo que eran mis padres, y vi a Anderson- tratando de que las lagrimas no salieran de mis ojos- 

Isa abrió los ojos como platos de la sorpresa y me miro fijamente.

‘’hermosa como una gema, intensa como el color, mi niña del alma’’- dije mirando mi collar- era mi madre mirándome cónsul mirada tierna. ‘’mi gema hermosa’’ dijo mi padre con la sonrisa idéntica a la mía.- no pude aguantar y rompí en llanto, Dante me abrazo tiernamente. Necesitaba ese abrazo, sentirme protegida y segura, eso es lo que necesitaba en el momento.

Ahora vengo- dijo Isa sin mirarme, volvió rápidamente con algo en la mano, era una foto y me la puso en las manos- toma, creo que ya estas preparada para esto.

Se me formo un nudo en la garganta, estaba en shock, eran ellos, pero eran diferentes a como los había visto en mi sueño, mi madre no tenia los ojos ni el cabello amatista al contrario, los tenia negros y mi padre tenia los ojos azules claros y el cabello rubio al igual que Anderson.

Son ellos- fue lo único que pude decir. Pero me dio un mareo repentino; Dante me puso la mano en la frente y dijo;

Estas hirviendo – sin quitarme ni un segundo de su pecho-

Isa se apresuro en buscar unas medicinas. Yo me sentía demasiado débil como para hablar en ese momento. Solo mire a dante fijamente. El me beso la frente justo como lo hizo mi padre, no hablamos de lo sucedido. Isa llego rápidamente a la habitación y me dio a tomar unas medicinas; no les di importancia; no tenia fuerza para hablar ni moverme.

Todavía era de noche por lo que quede dormida involuntariamente.







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