Desperté en una habitación con paredes color blanco mate, un escritorio de madera frente a mí con una computadora algo vieja, a mi izquierda había maquinaria medica o eso parecía y junto a mi brazo izquierdo una especie de baranda con suero. A mi derecha un sillón de cuero negro, un gabetero de madera y a su lado un estante con libros junto a la puerta.
Y yo estaba acostada en una camilla mientras una mujer vestida con uniforme blanco, delgada, de mediana edad, morena de cabello largo negro y ojos miel, me ponía algo en las costillas que por un momento sentí que ardía, creo que era alcohol. En cuanto se dio cuenta que estaba despierta le pregunte con voz ronca y baja:
¿Dónde estoy?, ¿Qué hago aquí?, ¿qué me paso? -trate de moverme un poco, lo que ocasiono que me lastimara la aparente herida en las costillas-
No te muevas por favor, estas demasiado débil.- dijo la mujer echando un vistazo a la herida- estas en la enfermería, te desmayaste después que te golpearon. ¿no lo recuerdas?- dijo la enfermera con voz calmada-
¿Me golpearon?- justo en ese momento vinieron imágenes o recuerdos, todos de golpe a mi cabeza. Cerré los ojos y grite del dolor. Era como si me volvieran a propinar golpe por golpe, recordé hasta el último segundo del altercado con el chico ese. La enfermera me trato de agarrar con fuerza. En ese momento venían entrando a la habitación Dante e Isa, en cuanto vieron la escena corrieron hacia mí a agarrarme con fuerza mientras yo gritaba del dolor:
Maldito, suéltame. Por favor ayúdenme-las lagrimas caían de mis ojos, el dolor era fuerte, sentía las heridas punzantes como si me las volvieran a abrir una por una-
La enfermera me inyecto algo en el brazo izquierdo. No sé que era, pero me calmo y quede profundamente dormida.
Mientras en la habitación:
Ella va a estar bien. Sus recuerdos llegaron más rápido de lo que pensaba y no resistió toda la información de golpe.- dijo la enfermera mientras guardaba el fármaco en las gavetas que estaban entre el sillón y el estante de libros dándoles la espalda a Dante e Isa que estaban junto a mí , de pie en la cama. Saco unas pastillas y le pregunto a Isa:
¿Me dijiste que vives con ella cierto?
Si, vivimos juntas- dijo isa con voz quebrada-
Toma estas- dándose media vuelta y pasándole un frasco amarillo- se debe tomar una después de cena, la ayudara a dormir y calmara el dolor de las heridas. Y esta- pasándole otro frasco pero este era negro- y esta después del desayuno, le aliviara el dolor y la dejara estar tranquila en el día. Debe quitarse las vendas solo cuando duerma o para bañarse.
Está bien- dijo Isa casi sin poder hablar-
¿Pero…que le pasaba a sus ojos?-pregunto Dante algo preocupado-
¿Qué tenían sus ojos?- le pregunto Isa a Dante-
Se tornaron verde lima cuando tomo los revolvers y le apuntaba al chico este que le estaba atacando, al tal Ryan.-dijo Dante sin dejar de observarme-
En realidad no lo sé, es algo fuera de lo común o no creo que sea normal, mandare su expediente al hospital más cercano para que la examinen en dos días- dijo la enfermera mientras buscaba unos papeles en el escritorio-
Isa no dijo palabra alguna, se limito solo a mirarme y mirar a Dante que no apartaba la mirada de mí.
Ustedes deben irse ya a clase-dijo la enfermera dándose media vuelta para verlos-
No, yo me quedare- dijo Dante, levantando la mirada hacia Isa- ve tú si quieres, yo te mantendré informada.
Pero…está bien, pero en cuanto despierte me llamas-dijo Isa sin dejar de mirarme-
No te preocupes, lo hare. Así que anda, ve a clase-dijo Dante posando su mano en el hombro de isa- ella va a estar bien.
-Isa respiro profundo para contener el llanto – bien…- fue lo único que pudo salir de sus labios, le dio un abrazo a Dante, dio media vuelta y salió de la habitación-
Dante volvió a mirarme con preocupación. Acaricio mi mejilla derecha y beso mi frente. Luego se sentó en el sillón sin quitarme la vista de encima.
Mientras yo soñaba con el accidente, me veía justo como ese día, llevaba el cabello suelto un poco más largo de lo que lo tengo ahora, camisa blanca strapless, skinny jeans negros, plataformas blancas y mi preciado collar de esmeralda en forma de corazón.
Subí a mi S7 junto con un hombre que aunque no le podía ver el rostro pero sabía que era Anderson mi hermano mayor. Justo antes de arrancar, el auto que estaba a mi lado bajo su ventana volteando a mirarme, solo le podía observar los ojos ya que tenia mascara puesta, esos ojos grises brillantes; nunca había visto alguien con ese tipo de ojos jamás; me hizo una seña con la mano derecha que no pude ver bien, subió el cristal de su ventana, mire extrañada, Anderson me dijo que no me distrajera, yo asentí con la cabeza y mire hacia al frente. El puso su mano sobre la mía, me dio su bendición y me dijo ‘’es hora de ganar Esmeralda’’ siempre que hacia eso me daba fuerzas y me subía la adrenalina, la chica rubia de ojos claros agitaba la bandera en señal de arrancar. Arranque como siempre ‘’con calma, que esta la ganamos’’ como siempre me decía Anderson.
El me decía cada coordenada, distancia, todo lo que tuviera que ver con tamaño, distancia y millas. Cuanto acelerar y cuanto no, cada curva y estrecho. El era mis ojos en la carretera, yo me concentraba en la velocidad y escucharlo.
Tres vueltas limpias, todavía recuerdo sus palabras ‘’esta es la última curva, esos 100,000 son nuestros, acelera un poco más, después de la curva activa el nitro’’, yo solo seguía ordenes. Ya estábamos por tomar la última curva cuando me fije por el retrovisor y vi que el auto de atrás, el mismo auto que bajo el cristal y me miro fijamente, sacaba el brazo derecho con un arma en la mano ‘’ ¿qué carajo?’’ me dijo Anderson, ‘’está loco o que’’ dije, propino un disparo a mi neumático trasero. Escuche claramente el disparo. Perdí el control del auto y caímos por un pequeño barranco en la curva ‘’Esme’’ fue lo último que escuche de Anderson.
Cuando abrí los ojos busque a Anderson con la mirada, estaba atorada con el cinturón de seguridad y toda ensangrentada, tenia cristales incrustados por muchas partes del cuerpo y me golpee la cabeza, pero no encontraba a Anderson por ninguna parte, cuando ‘’Anderson’’ -dije en voz baja- cuando levante la mirada hacia el cristal roto de enfrente, mis ojos no podían creer lo que veían, ‘’Anderson!!’’ ‘’Ander despierta!!!!’’ solo podía gritarle ya que no me podía mover, el estaba tirado en el frente del auto, traspaso en cristal rompiéndolo, no traía cinturón puesto, estaba todo ensangrentado en la cabeza y distintas partes del cuerpo ‘’Ander!!!! ‘’- gritaba con todas mis fuerzas mientras las lagrimas caían de mis ojos… sentía el dolor por todo mi cuerpo, como si tuviera cada herida de nuevo…… Ander…
En ese momento me despertaron Dante y la enfermera..
Yo estaba llorando de la desesperación
Anderson… ¿Anderson donde estas?- dije desesperada-
Eclipse despierta- decía Dante- tuviste una pesadilla.
Todo está bien, sigues en la enfermería- dijo la enfermera-
Solo podía llorar, cuando caí en cuenta que solo fue una pesadilla, me limpie las lágrimas con las manos y respire profundo.
En lo que Isabelle entro a la habitación, casi corriendo hacia mi .
Eclipse – dijo llorando, mientras pasaba su mano por mi hombro-
Mire mi cuello y vi que no traía mi collar puesto, lo único que pude decir fue:
¿Dónde está mi collar?- dije con la voz quebrada- ¿Por qué no lo traigo puesto? – mientras me tocaba en cuello.
Aquí esta – dijo Dante poniéndomelo- se te cayo cuando Ryan te ataco.
Respire profundo y mire a Isa y antes de que dijera palabra alguna ella me dijo:
¿Otra vez ese sueño?- con los ojos llorosos-
Si, lo vi otra vez, pero esta vez le vi los ojos…- isa me interrumpió abrazándome-
No sigas, todo va a estar bien, tranquila- mientras me abrazaba-
Todo va a estar bien- dije. No pude corresponderle ese abrazo, me sentía demasiado débil para levantarlos, Dante me tomo de la mano gentilmente y la beso, después me dijo:
Mejor me retiro…-en lo que lo interrumpí-
¿A dónde vas?-le pregunte con la voz todavía quebrada- quédate por favor…. Te…necesito…- fue lo único que pude decir, en cuestión de un segundo me desmaye-
Eclipse!!!- casi grito Isa-
Ella va a estar bien, han sido demasiadas emociones por el momento-dijo la enfermera mientras me recostaba de la almohada otra vez- solo necesita descansar, se puede ir a casa y descansar a gusto.
Mientras en la habitación:
Dante, ven con nosotras por favor. Por lo que veo eclipse te estima más de lo que pensaba, hace años no la veía así con ningún chico después del accidente. Bueno no interactúa con nadie y es demasiado fría hasta conmigo que soy como su hermana. Por favor acepta, se que te lo agradecerá para siempre.
Está bien. Pero… ¿de qué accidente hablas?- pregunto Dante extrañado-
Ipse no te ha contado del accidente, ella perdió a su hermano mayor y mejor amigo de toda la vida en un accidente mientras tenían una carrera- dijo isa mirando al vacío - todavía recuerdo las terapias y todas las operaciones que tuvo a raíz de eso y su pérdida de memoria – se detuvo y lo miro fijamente- mejor que te lo cuente ella misma, solo ella sabe todo lo que paso.
Pérdida de memoria – dijo Dante asombrado-
Si, perdió el 85% de su memoria, sus recuerdos llegan de golpe como hace un rato- dijo Isa mirándolo fijamente con tristeza-
Está bien, ya no me sigas contando. Te duele demasiado hacerlo, si ella cree tener el valor y la confianza de hacerlo; lo hará sin pensarlo, mientras quédate tranquila, iré con ustedes- tomando a isa de las manos, la halo hacia él y la abrazo tiernamente- todo va a estar bien.
Gracias… de verdad muchas gracias- Isa no se contuvo y solo lloro imparablemente-
Dante solo la abrazaba y le decía que todo iba a estar bien. Ya no llores – despegándola de él. Tomo un pañuelo y le seco las lágrimas a Isa-
Ya se la pueden llevar, creo que puedes cargarla – dijo la enfermera a Dante, sonriendo-
Si –dijo Dante- tomándome entre sus brazos mientras Isa recogía mis cosas y los medicamentos que me recetaron-
Salieron de la enfermería. Isa tomo su celular y llamo a Benny ya que el también estudiaba en la universidad, para que recogiera mi auto; le explico la situación y el no lo pensó dos veces al decir que si, Dante me subió a su auto con cuidado, yo seguía dormida.
Llegaron a la par al apartamento. Isa hablo con el guardia para avisar que Dante venia en su auto con ella, el guardia sonriente como siempre asintió y entraron, se estacionaron ya que se pueden estacionar con nosotras hasta 4 autos.
Cuando me sacaron del auto, el guardia se acerco para ver qué pasaba y amablemente se ofreció a ayudarnos, yo seguía dormida por lo que Dante tuvo que cargarme hasta mi habitación donde me acomodó en la cama, me cubrió con la manta, me quito las sandalias que traía puestas, los aretes y salió de la habitación cerrando la puerta con cuidado.
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