Dante me llevo para central park, estábamos caminando entre los árboles..
El lugar me parece conocido –dije mirando un árbol frondoso a poca distancia de nosotros-es extraño, como si hubiera estado aquí antes.
Por un instante sentí miedo, tome a Dante fuertemente d la mano sin dejar de observar aquel árbol. Nos acercamos, observe el árbol por unos segundos y justo cuando fui a tocarlo sentí una estática extraña en mi mano, por lo que me separe rápido.
¿Qué paso?- pregunto Dante extrañado-
¿Tu también lo sentiste?- pregunte volteándome hacia el-
Si, no tuve que tocarlo para sentirlo- dijo- ¿Qué es esto?
No lo sé- en ese segundo, salió una especie de rayo de entre las ramas del árbol en dirección hacia mí, lo esquive inmediatamente-
Quemo el suelo al instante, Dante y yo nos miramos sorprendidos. En lo que salieron otros dos rayos mas en dirección a ambos, Dante me empujo hacia un lado con fuerza al ver que no reaccionaba, caí directamente al suelo.
¿estás bien?-pregunto preocupado desde el otro lado-
Solo un rasguño- levante mis codos algo rasguñados por el golpe- ¿Quién eres? – dije mientras trataba de encontrar entre las ramas quien estaba detrás de todo esto. Cuando me percate que mis rasgos físicos habían cambiado- responde!!!
Una risa maligna salió de la nada, pero seguía sin lograr encontrar de quien provenía la voz.
Que pregunta más tonta- dijo la voz sin mostrarse- me llaman Alice…cornalina- en lo que me agarraron por el cabello halándome fuertemente y tirándome hacia atrás con fuerza, di una vuelta en el aire cayendo boca abajo contra en césped, justo cuando me iba a agarrar de nuevo, algo que no pude ver la empujo con fuerza, me levanto por los brazos y sacándome de esa situación.
Dante…gracias- dije sin poder respirar bien, me toque la boca y estaba sangrando en el labio. Me toque la frente y también sangraba, - Dante me miro con preocupación-
No pasa nada- me limpie la sangre con la camisa- otro de los rayo nos ataco rozándome el brazo izquierdo, gemí del dolor y di un salgo increíblemente alto.
De esta no te salvas- dijo la voz-
Enséñame tu rostro si eres tan valiente- dije furiosa y adolorida-
Con gusto- en ese momento de la sombra del árbol, salió una chica de baja estatura, de unos 16 años de edad, blanca como el algodón, con cabello corto rosa y ojos naranjas; traía puesto un vestido corto rosa y zapatos negros cerrados. Se iba acercado hacia nosotros, Dante tomo mi mano con fuerza.
No me sueltes- dijo el sin dejar de mirar a la chica-
Ya estamos cara a cara como tanto deseaba Eclipse. ¿O debería decir gema?- dijo mirándome fijamente-
¿Gema?- dije en voz baja-
Que ahora no te acuerdas gema, ustedes deberían estar muertas todas, pero tu mas en especifico – me miro con rabia- tu no debes saber….
Justo en ese momento algo la empujo fuertemente hacia atrás sin dejarla terminar de hablar; ella respondió inmediatamente agarrándose de una rama y desapareciendo de un salto.
Dante…- Dante había levantado su mano derecha- ¿Qué has hecho?
No lo sé, fue un movimiento involuntario- mientras se observaba la mano sorprendido-
La chica rio malévolamente – hay me hacen reír- mientras daba vueltas alrededor de
nosotros- una gema y una piedra negra juntos….inaceptable!!
Justo en ese momento mi collar y el de Dante comenzaron a brillar y a desvanecerse el color de estos. Esa fuerza desconocida entro en mi y en solo un segundo me vi parada frente a la chica.
¿y a ti que te importa?- dije mirándola fijamente sin expresión alguna- ¿Quién eres tu para hablar?, solo eres una piedra sucia.
En cuanto vi el brillo de su collar, mire el mío, estaba transparente como el agua y brillaba como un diamante, Dante llego a mi lado, mire a la chica y estábamos que sorprendida….asustada. veía el miedo en sus ojos y me gustaba…
Que demo...- no termino de hablar en lo que Dante trono los dedos y la chica salió expulsada en el aire cayendo en el concreto, grito del dolor-
En menos de un segundo ya estaba frente a ella, me baje para mirarla de cerca. Hice que se levantara con solo pensarlo y me percate de que traía una pulsera en la mano izquierda con un diamante anaranjado…
Suéltame!!! – Exclamo la chica- ¿Qué haces?
Levante mi mano derecha en dirección al collar y sin tocarlo, fui como succionando el color del collar con mi mano, ella gritaba del dolor y se retorcían en el aire. En ese momento Dante me cubrió los ojos con su mano, sentí como la chica cayó en el suelo de un golpe.
Ya eclipse – destapándome los ojos-
Cuando volví a mirar a la chica, estaba en el suelo demasiado débil para levantarse bien. Mis rasgos volvieron a la normalidad. Ella me miraba con rabia pero sin poder levantarse.
Dile a los tuyos que se atinen a las consecuencias de esto- dijo ella sin dejar de mirarme- se declaro la guerra…la más grande de las guerras que haya existido.
Me baje de nuevo para observarla, sus ojos estaban desvanecidos, ella trato de moverse…
Dile a tu gente que no les tengo miedo- dije sin dejar de observarla-
Ella me miro con miedo y desapareció en una milésima de segundo. Me levante pero mis piernas me fallaron, estaba ensangrentada, Dante me cargo en su espalda hasta el auto…
Nos arruino el día- dije con la voz quebrada- pero veras que para la próxima nada nos va a interrumpir…lo prometo…
No estés tan preocupada, no fue tu culpa –dijo el –
Si pero –mi voz iba disminuyendo – yo solo quiero un día normal contigo –en ese instante quede dormida sin poder evitarlo-
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